Parroquia de Nuestra Señora de la Asunción

Navalperal de Pinares (Ávila)

CICLO LITÚRGICO: CULTOS Y SOLEMNIDADES


 
 
25 DE ENERO CONVERSIÓN DE SAN PABLO

 

 

 Conversión de san Pablo

 

Bartolomé Esteban Murillo

 

(1675 - 1682)

 

© Archivo fotográfico - Museo Nacional del Prado

 

 

Conversión, creencia y seguimiento. El anuncio de la cercanía del Reino de Dios, es tiempo de conversión. Jesús comienza su ministerio en Galilea y anuncia la conversión como en otros tiempos lo hiciera el profeta Jonás en la ciudad de Nínive. Para Pablo la conversión consiste en abandonar las obras del pecado y despegarse de los bienes de este mundo.

 

Fragmentos del libro "PARA MÍ LA VIDA ES CRISTO" - Autor: Pedro I. Fraile Yécora

Saulo era un joven generoso y entregado. Muy probablemente, destacaba en ingenio y decisión por encima de todos sus compañeros de clase de las academias de Tarso y de las escuelas rabínicas de Jerusalén. Saulo era una de esas personas poco comunes a aúnan una inteligencia fuera de lo común con una capacidad para arrastrar todo lo que se proponen con todas las consecuencias, a la vez que permanecen firmes en sus principios sagrados. Descubre que su fe no es fruto de una elaboración personal, sino que es un don que le supera y que acepta. Tras el encuentro con Cristo  en el camino a Damasco, sorprende la continuación del relato de Lucas. Menciona que "le llevan de la mano" a la ciudad. ¿Y si ha sido una alucinación? La comunidad de Damasco le explica que no es ni un mal sueño ni una sombra. Saulo tenía el corazón bien preparado, pero no lo sabía. Nadie duda que Pablo es originario de Tarso. Lucas menciona su origen dos veces en una misma  ocasión, cuando Pablo se define ante el pueblo, que le quiere linchar por haber introducido a un extranjero en el pueblo, que quiere linchar por haber introducido a un extranjero en el templo de Jerusalén. (He 21,28).

"Pablo dijo: Yo soy judío, ciudadano de Tarso, una ciudad no desconocida de Cilicia. Te ruego que me permitas hablar al pueblo" (He 21,39)

"Y siguió: "Yo soy judío, nacido en Tarso de Cilicia , pero educado aquí, en esta ciudad, a los pies de Gamaliel, instruido en la fiel observancia de la ley de nuestros padres, partidario entusiasta de la causa de Dios, como todos vosotros lo sois en este día" (He 22,3)

Según una tradición muy antigua, que se remonta a san Jerónimo, los padres de Pablo serían de Giscala de donde habrían sido expulsados por los romanos. No sabemos cómo  y por qué llegaron a Tarso y se establecieron allí. Sólo sabemos que Pablo recuerda que es su ciudad y que sus orígenes son israelitas. Como todo niño judío aprendió un oficio, siguiendo una conocida regla rabínica que contrasta con la mentalidad de los aristócratas grecorromanos, que despreciaban el trabajo manual. "El hombre tiene el deber de enseñar a su hijo un oficio. Quien no enseña un oficio a su hijo le enseña a ser un ladrón" (Tosefta Qidd 1,11).

¿Saulo o Pablo? Que nuestro protagonista tenga dos nombres no es un hecho extraño, ya que era bastante frecuente en la época. Un hombre hacía referencia a su ciudadanía, el otro a su condición de israelita, de perteneciente al pueblo elegido. Lo más verosímil es que Pablo se llamara "Paulos" desde su nacimiento y que "Sául" fuese el nombre añadido de los círculos judíos.

Las Cartas paulinas son retazos de vida de las primeras comunidades cristianas. Nos permiten conocer cómo fue naciendo la Iglesia en medio de dificultades en un contexto judío (Jerusalén) y griego (Asia Menor y Grecia), en una geografía bien delimitada (el Mediterráneo oriental) y en un tiempo definido: la segunda mitad del siglo I.

La tradición cristiana ha atribuido a san Pablo trece cartas. Según la clasificación tradicional, el corpus paulinum se puede ordenar conforme a distintas características o circunstancias.

Las dos Cartas a los Tesalonicenses, que serían los primeros escritos de Pablo.

Las llamadas grandes cartas (Romanos, Primera y Segunda a los corintios y Gálatas), así denominadas por su expresión y la importancia de su contenido.

Las cartas de la cautividad (Efesios, Colosenses, Filipenses y Filemón), en las que Pablo alude a su situación de prisionero.

Las cartas pastorales (Primera y Segunda a Timoteo y Tito), denominadas así porque contienen normas de índole pastoral para el buen funcionamiento de la Iglesia.

Pablo tiene conciencia de haber sido elegido "desde el vientre de mi madre" Gál 1,15). No estamos ante alguien que haya vivido de espaldas a Dios o de que no haya vivido honestamente ante Dios. Es más, él es consciente de que su llamada no es fruto de un descubrimiento interno, sino de una llamada que Dios había previsto y preparado cuidadosamente. La llamada de Dios "desde el seno materno" la encontramos en dos grandes profetas del Antiguo Testamento. Primero en Jeremías:

"Antes de formarte en el vientre de tu madre te conocí; antes que salieras del seno te consagré; como profeta de las gentes te constituí" (Jer 1, 5)

Y posteriormente en el libro de Isaías, en el comienzo del segundo poema del "Siervo de Yavé", el profeta remite su vocación a un tiempo inmemorial a la vez que íntimo: "El Señor me ha llamado desde el vientre de mi madre, desde el seno ha pronunciado mi nombre" (IS 49,1)

San Lucas narra la vocación/conversión de Pablo insistiendo en su condición de fariseo, que odiaba con saña a la Iglesia, y cómo Cristo Resucitado sale a su encuentro y le cambia la vida.

¿Qué tengo que hacer Señor?

"Los que estaban conmigo vieron la luz, pero no oyeron la voz del que me hablaba. Yo le dije: "Qué tengo que hacer, Señor?. Y el Señor me dijo: "Levántate y entra en Damasco; te dirán lo que debes hacer" (He 22,7-10)

Pablo Misionero - Los tres viajes misioneros

Primer viaje: de Antioquía a la isla de Chipre. De allí a Asia Menor. Regreso

Segundo viaje: viaje rápido por Asia Menor. Paso a Europa. Regreso a Antioquia.

Tercer viaje: larga estancia en Éfeso. Regreso a Antioquia.

San Pablo es el "evangelizador" por antonomasia. Nuestra fe cristiana es "misionera", porque la Iglesia es "misionera". La Buena Noticia de la realidad de la salvación hecha regalo en Cristo muerto y Resucitado no se puede callar. Si un cristiano duda si tiene que ser misionero, lo primero que tendrá que preguntarse es qué tipo de fe tiene; si realmente cree en Cristo Jesús es una buena noticia que no se puede ocultar, que todos tiene derecho a conocerle y sentirse amados por él.

 

 

EVANGELIO DE LA MISA
Lectura del santo evangelio según san Marcos 16, 15-18


En aquel tiempo, se apareció Jesús a los Once y les dijo: -«Id al mundo entero y proclamad el Evangelio a toda la creación. El que crea y se bautice se salvará el que se resista a creer será condenado. A los que crean, les acompañarán estos signos: echarán demonios en mi nombre, hablarán lenguas nuevas, cogerán serpientes en sus manos y, si beben un veneno mortal, no les hará daño. Impondrán las manos a los enfermos, y quedarán sanos.»
 




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