Parroquia de Nuestra Señora de la Asunción

Navalperal de Pinares (Ávila)

CICLO LITÚRGICO: CULTOS Y SOLEMNIDADES


 
 
25 DE JULIO SANTIAGO APÓSTOL

 

El Apóstol Santiago

Bartolomé Esteban Murillo, (Hacía 1655)

© Archivo fotográfico - Museo Nacional del Prado

 


Solemnidad del apóstol Santiago, hijo del Zebedeo y hermano de san Juan Evangelista, que con Pedro y Juan fue testigo de la transfiguración y de la agonía del Señor. Decapitado poco antes de la fiesta de Pascua por Herodes Agripa, fue el primero de los apóstoles que recibió la corona del martirio (elog. del Martirologio Romano).
 

«La Iglesia es apostólica porque está fundada sobre los apóstoles, y esto en un triple sentido:

Fue y permanece edificada sobre ``el fundamento de los apóstoles'', testigos escogidos y enviados en misión por el mismo Cristo.
Guarda y transmite, con la ayuda del Espíritu Santo que habita en ella, la enseñanza, el buen depósito, las sanas palabras oídas a los dos apóstoles.

Sigue siendo enseñada, santificada y dirigida por los apóstoles hasta la vuelta de Cristo gracias a aquellos que les suceden en su ministerio pastoral: el colegio de los obispos» (857).

«Toda la Iglesia es apostólica en cuanto que ella es ``enviada'' al mundo entero; todos los miembros de la Iglesia, aunque de diferentes maneras, tienen parte en este envío» (863).

 

Santiago apóstol, primer apóstol mártir, según nuestras tradiciones la fe católica en España tiene en él a su primer evangelizador y protector.

Su sepulcro es venerado por el orbe católico en la ciudad de Santiago de Compostela. Exigencias de fidelidad de esta tradición y devoción.
Nuestra fe nace de la cruz de Cristo y es regada por la sangre de los mártires.
Nuestras raíces apostólicas subrayan la fidelidad de nuestra Iglesia al ministerio apostólico.
 



EVANGELIO DE LA MISA

Lectura del santo evangelio según san Mateo 20, 20-28


En aquel tiempo, se acercó a Jesús la madre de los Zebedeos con sus hijos y se postró para hacerle una petición. Él le preguntó: -¿«Qué deseas?» Ella contestó: -«Ordena que estos dos hijos míos se sienten en tu reino, uno a tu derecha y el otro a tu izquierda.» Pero Jesús replicó: -«No sabéis lo que pedís. ¿Sois capaces de beber el cáliz que yo he de beber?» Contestaron: -«Lo somos.» Él les dijo: -«Mi cáliz lo beberéis; pero el puesto a mi derecha o a mi izquierda no me toca a mí concederlo, es para aquellos para quienes lo tiene reservado mi Padre.» Los otros diez, que lo habían oído, se indignaron contra los dos hermanos. Pero Jesús, reuniéndolos, les dijo: -«Sabéis que los jefes de los pueblos los tiranizan y que los grandes los oprimen. No será así entre vosotros: el que quiera ser grande entre vosotros, que sea vuestro servidor, y el que quiera ser primero entre vosotros, que sea vuestro esclavo. Igual que el Hijo del hombre no ha venido para que le sirvan, sino para servir y dar su vida en rescate por muchos.»

 


 





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