La Santísima Trinidad
Corrado Giaquinto, hacia 1754 - Óleo sobre lienzo, 295x170 cm
Número de Catálogo P005444 - Madrid - Museo Nacional del Prado
© Archivo Fotográfico - Museo Nacional del Prado
En el nombre del Padre y del Hijo y
del Espíritu Santo
Sal 8, 4-5.6-7.8-9: !Señor, dueño nuestro, qué admirable es tu nombre en
toda la tierra!
Rm 5,1-5: Caminamos hacia Dios, por medio de Cristo, en el amor
derramado en nuestros corazones por el Espíritu
Jn 16, 12-15: Todo lo que tiene el Padre es mío; el Espíritu recibirá de
lo mío y os lo anunciará
LA FE DE LA IGLESIA
«El misterio de la Santísima Trinidad es el misterio central de la fe y
de la vida cristiana. Sólo Dios puede dárnoslo a conocer revelándose
como Padre, Hijo y Espíritu Santo» (261).
«En la liturgia de la Iglesia, Dios Padre es bendecido y adorado como la fuente de todas las bendiciones de la Creación y de la Salvación, con las que nos ha bendecido en su Hijo para darnos el Espíritu de adopción filial» (1110).
«Por la gracia del bautismo ``en el
nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo'' somos llamados a
participar en la vida de la Bienaventurada Trinidad, aquí abajo en la
oscuridad de la fe y, después de la muerte, en la luz eterna» (265).
TESTIMONIO CRISTIANO
«Ante todo, guardadme este buen depósito, por el cual vivo y combato...
la profesión de fe en el Padre y el Hijo y el Espíritu Santo. Os la
confío hoy. Os doy una sola Divinidad y Poder, que existe Una en los
Tres, y contiene los Tres de una manera distinta... No he comenzado a
pensar en la Unidad cuando ya la Trinidad me baña con su esplendor...
(San Gregorio Nacianceno)» (256).
El Antiguo Testamento ya revela en parte la riqueza vital que se encierra en el único Dios a través de personificaciones como la Divina Sabiduría, maestra y creadora.
San Pablo enseña que el camino hacia Dios se hace por medio de Cristo, en el amor derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo.
Después de la glorificación de Jesucristo, la Iglesia sigue recibiendo la revelación de parte de Dios Uno y Trino por medio del Espíritu que viene del Padre y del Hijo. Así lo anuncia Jesús en el Evangelio.
El misterio central de la fe nos sitúa ante el único que nos basta: Dios. Tal como Él ha querido revelarse en su Hijo. Toda la liturgia, la oración y la vida del cristiano gira alrededor de Dios que es Uno en la Trinidad del Padre, Hijo y Espíritu Santo.
Así profesamos nuestra fe: Creo en
Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo.
Así celebramos la liturgia: Por Cristo, a ti Dios Padre en la unidad del
Espíritu Santo.
Así vivimos: empezamos a vivir en el bautismo. Hemos sido bautizados en
el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.
Así oramos: en el nombre del Padre...
EVANGELIO DE LA MISA
Lectura del santo evangelio según san Mateo 28, 16-20
En aquel tiempo, los once discípulos se
fueron a Galilea, al monte que Jesús les había indicado. Al verlo, ellos
se postraron, pero algunos vacilaban. Acercándose a ellos, Jesús les
dijo:
—«Se me ha dado pleno poder en el cielo y en la tierra. Id y haced
discípulos de todos los pueblos, bautizándolos en el nombre del Padre y
del Hijo y del Espíritu Santo; y enseñándoles a guardar todo lo que os
he
mandado. Y sabed que yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin
del mundo.»
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